En el marco del 2do año de SONODOC 2016 (foro de documental sonoro en español) realizado en México (Jalisco) se realizaron diversos talleres para introducir a los alumnos del Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénaga) sobre este género de las artes sonoras que va jalando oreja de investigadores, radialistas, especialistas y artistas sonoros.
Como lo dijo Jacques Attali (1995), el economista, y escritor polígrafo francés, [1]‘‘Hay que aprender a juzgar a una sociedad por sus ruidos, y por sus fiestas más que por sus estadísticas’’ (pág.11). Y es ahí donde un documental sonoro puede abarcar todo lo mencionado por Attali. ¿Por qué? Simple. Al realizar una pieza radiofónica de este calibre, tenemos en cuenta todos los aspectos donde el sonido juega un rol importante, por ser la materia prima.
Pero, ¿dónde inicia el documental sonoro? No hablaremos sobre las vanguardias artísticas en la radio, que es necesario conocerlas a través de la publicación que hizo en el 2002 Lourdes de Quevedo Orozco ‘La Radio y los creadores del arte vanguardista’.
El documental sonoro conocido en Europa como feature o radio feature/documentary, está presente hace más de 50 años en el viejo continente. Una realidad más cercana a la nuestra es la mexicana, desarrollando el documental sonoro hace 20 años. Asimismo, cada vez más piezas de este género son escuchadas en distintos puntos de América Latina.
Desde esta parte de América, es conocido como documental sonoro, otros lo llaman: documental radiofónico, películas sonoras, docusonoro, audio documentales, pero todos coinciden en que se debe contar una historia ¿Cómo? Con sonidos.
Este género híbrido radiofónico tiene tanto de periodismo como de arte. En el primer punto, para desarrollar un documental sonoro se debe investigar sobre un tema, saber qué sucede, por qué es necesario contar esta historia. En el segundo punto, es a través de la edición, montaje artístico sonoro que una pieza como el documental sonoro puede tener una narración agradable -que por su sonoridad- atrapa al oyente, y no una pieza predecible de estructura y contenido. E ahí quizá uno de los desafíos para el realizador de documentales sonoros, poder sostener la escucha atenta, sabiendo usar las herramientas que tenemos a nuestro alcance.
El escritor Bertolt Brecht sugiere: [2]“Opino, pues, que ustedes deberían acercarse más a los acontecimientos reales con los aparatos y no limitarse solamente a la reproducción o la información”.
También tomamos en cuenta el rol importantísimo de la tecnología para el trabajo de todo documentalista sonoro, para Schafer (2012) [3]“por medio de la grabación podemos congelar los sonidos para su estudio. Desde la invención de la grabación se han hecho grandes progresos en el análisis y síntesis de sonido. Antes de esto perseguir el sonido era como rastrear el viento (p.60)”. Eso nos puede responder una pregunta ¿por qué no hay específicamente registros fonográficos de Lima, Callao, Arequipa de hace 50 años? Claro, en otro artículo ampliaremos el tema de los dispositivos para hacer grabación de campo.
No podemos olvidarnos algunos de los tipos de documental, entre ellos los que menciona Fevrier (2003):
Documental narrativo: se refiere a que el narrador o narradora tienen la mayor presencia en el trabajo. Documentos obtenidos en lecturas, comentarios, observaciones, entrevistas, paneles, e ilustrados con música, dramatizaciones, sonidos, etc.
Documental dramatizado: se basa en la dramatización de hechos históricos, en diálogos que re-presentan o re-crean a los personajes, hechos o sucesos. Que por ende, no hay en archivos fonográficos.
Retrato sonoro: la historia se cuenta por los personajes, no por un narrador o narradora. Es, quizás, el tipo de documental que exige mayor conocimiento, práctica y experiencia radiofónica. (p.2)[4]
Sin más preámbulo, aquí los documentales sonoros que se realizaron integrantes de GrISPerú con estudiantes de la CUCiénaga en SONODOC, taller dictado por Charlotte de Beauvoir, periodista y catedrática en la Universidad de Los Andes (Bogotá, Colombia).
Documental Sonoro: La sociedad del tren
Sinopsis:
La historia de “La bestia” no es sólo una, son muchas las historias que se cruzan alrededor de las vías de Ocotlán, y forman así un cúmulo de voces que emiten tantas y diversas opiniones como los sonidos del tren. Un fenómeno de metal que en su paso deja vidas, pero también se las lleva.
Producción: Jorge Alberto López Gómez (Méx) – Vanessa Valencia Ramos (Perú)
Documental Sonoro: Piensa, piensa, piensa
Sinopsis:
Esta es una invitación a conocer la ciudad de Ocotlán, desde la mirada de los más jóvenes de sus habitantes. Quienes nos guían en un recorrido para conocer por sus calles, sus colores y sonidos.
Producción: Cristian Bravo Ruiz (Méx) – Cinthya Robles (Perú)
[1] Attali, J. (1995) Ruidos. Ensayo sobre la economía política de la música. Siglo xxi editores, s.a. de c.v.
[2] Revista Electrónica Internacional de Economía Política de las Tecnologías de la Información y Comunicación (Eptic 2003). Teorías de la Radio. Recuperado de https://seer.ufs.br/index.php/eptic/article/view/404/535
[3] Schafer, M. (2012) El nuevo paisaje sonoro, 1ra Edición-Buenos Aires: Melos
[4] Fevrier, S. (2003). El documental radiofónico. Apuntes para su producción Extractado del curso “El Corredor Biológico Mesoamericano en la agenda de los medios de comunicación. Recuperado de http://es.scribd.com/doc/256026261/El-Documental-Radiofonico-SusanaFevrier#scrib

De izquierda a derecha: Wilder Gonzáles, Cinthya Robles, Luis Alvarado, Giancarlo Samamé, Juan Ahon, Jaime Oliver, Jose Ignacio López, Daniel Caballero y Vanessa Valencia